TengoTerapia Psicólogos
TengoTerapiaPsicólogos

¿Qué hacer con la ansiedad?

¿Hacer o no hacer? Esa es la cuestión… una paradoja.

Para poder explicarlo mejor, te voy a pedir que hagas una cosa durante un minuto: ¡NO pienses en un elefante rosa!

¿Qué ha sucedido?

Lo mismo ocurre cuando decimos: ¡NO quiero tener ansiedad!

 

“El único modo de salir es a través”. Robert Frost

Existen procedimientos y técnicas muy efectivas para superar la ansiedad, pero veamos primero algunas cuestiones importantes.

Cuestión de supervivencia

Nuestro organismo es sabio y todas nuestras emociones tienen una función adaptativa. La ansiedad es una emoción básica que nos sirve como mecanismo de supervivencia. Cuando percibimos una situación amenazante, nuestro organismo reacciona con una serie de cambios internos que nos predisponen para protegernos. Chute de adrenalina, aumento de la tasa cardiaca, de la respiración, de la tensión muscular, etc., con el fin de estar preparados para defendernos ante una situación de peligro vital.

El problema es que nuestro cerebro sigue reaccionando como si los peligros más habituales fueran escapar de las garras de un león. En este caso solo tendríamos tres opciones: camuflarnos, huir o atacar. Sin embargo, hoy en día nuestras amenazas más frecuentes son de otra índole, permitiendo un repertorio de conductas mucho más amplio.

Cuestión de dosis

“Don Juan sin miedo” no duraría mucho en un mundo como el nuestro. Su ausencia de ansiedad le llevaría a ser demasiado confiado como para mirar al cruzar una calle y acabaría siendo atropellado por un coche.

“Don Juan miedoso” lo pasaría muy mal en un mundo como el nuestro. Su exceso de ansiedad le llevaría a tener falta de confianza como para salir de su casa. Incluso dentro de su casa, estaría aterrorizado por si vienen los ladrones, por si tiene una enfermedad, por si no tiene para comer o por cualquier otro peligro que se le pudiera ocurrir, disminuyendo enormemente su calidad de vida.

 

“Don Juan valiente” podría vivir muy bien en un mundo como el nuestro. Su emoción llamada ansiedad le ayudaría a enfrentarse adecuadamente a cada situación. A veces se activaría lo suficiente como para superar un examen o una entrevista de trabajo. Eso sí, durante el trayecto miraría al cruzar la calle para no ser atropellado. En otras ocasiones estaría lo suficientemente relajado como para disfrutar de un día casero.

Cuestión de sufrimiento

Los problemas de ansiedad pueden ser muy variopintos. La ansiedad patológica se produce cuando el miedo es exagerado e irracional.

Se caracteriza por una desagradable activación fisiológica (sudor, taquicardia, tensión) asociada a determinados estímulos o situaciones que la persona pretende evitar. La evitación sólo proporciona un alivio inmediato y sin embargo aumenta y refuerza el problema a largo plazo. De esta forma, se puede acabar produciendo una ansiedad crónica (monitorización constante del propio estado) y el miedo al propio miedo (miedo a perder el control).

A nivel biológico se produce un condicionamiento de determinadas respuestas fisiológicas a determinados estímulos disparadores.

A nivel cognitivo se da una interpretación distorsionada de las situaciones y sensaciones corporales.

A nivel conductual se produce un comportamiento evitativo de las situaciones ansiógenas y una búsqueda de protección excesiva por parte de personas de confianza (dependencia).

Cuestión de aprendizaje

En la mayoría de los casos, la ansiedad suele ser una extensión de problemas que las personas llevan viviendo durante toda su vida. Llega un momento en que la ansiedad está condicionada a determinados pensamientos y situaciones.

Pero, ¿Qué pasaría si de repente se nos borrara toda la memoria acerca de nuestras experiencias en la vida?

Sencillamente desaparecería toda nuestra ansiedad condicionada a esas experiencias. Borrar nuestra memoria puede que no sea el mejor método para dejar de padecer ansiedad, pero sí podemos recondicionar nuestras experiencias, es decir, conectar esos pensamientos y situaciones con otro estado emocional más saludable y relajado.

Cuestión de presencia

Vivir el presente no es fácil, pero se puede aprender. A veces nos sentimos limitados a causa de proyectar en el futuro situaciones amenazantes basadas en experiencias negativas del pasado. Se trata de utilizar bien esa facultad predictiva propia del ser humano. Consiste en confiar en nosotros mismos sintiendo que ya estamos dotados con los recursos necesarios para hacer frente a cualquier dificultad de la vida. Confiar en las relaciones con las personas, en la vida y en el futuro, sabiendo que todo está orquestado y que, incluso las mayores adversidades, se nos presentan como oportunidades para hacernos crecer como personas cada vez más conscientes.

Cuestión paradójica

Por último, siempre puedes intentar lo que hizo esta persona que sufría de gran ansiedad por estar siempre muy preocupado por todo. Llegó un momento en el que se sentía tan saturado que decidió contratar a alguien para que se preocupara por él. Encontró a un abogado que estaba interesado en este trabajo por un sueldo de 500.000 euros al año. Tras aceptar el trabajo, la primera pregunta que le hizo a su jefe fue: “¿De dónde vas a sacar 500.000 euros al año?”. Y éste le contestó: “No se… esa es ahora tu preocupación”.

 

Todos hemos padecido ansiedad en algún momento.

¿Qué sueles hacer tú cuando tienes ansiedad?

AUTOR: David Losada Pérez. Psicólogo clínico.

¿QUIERES SABER MÁS ACERCA DE LA ANSIEDAD?

 

Equipo de psicólogos

en varias zonas de Madrid

y alredededores

 

626 71 31 05

 

 

info@tengoterapia.com

ARTÍCULOS:

¿Qué hacer con la ansiedad?

Existen procedimientos y técnicas muy efectivas...

EJERCICIOS TERAPÉUTICOS:

Aprende a relajarte

¿Quieres hacer una consulta?

TERAPIA

PRESENCIAL

TERAPIA A

DOMICILIO

TERAPIA

ON-LINE

TERAPIA

EN INGLÉS

PROGRAMAS DE

INTERVENCIÓN

PSICO-SOCIAL